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Artículos científicos

Enfermedad de Graves inducida por 131I en pacientes tratados por bocio multinodular tóxico: revisión sistemática y análisis descriptivo

información clave

fuente: Revista de Investigación Endocrinológica

año: 2018

autores: Roque C, Vasconcelos CA

resumen / resumen:

Antecedentes:
La enfermedad de Graves (EG) que surge después del tratamiento del bocio multinodular tóxico (TMNG) con yodo radiactivo se ha descrito durante mucho tiempo, pero no estaba claro si la EG fue de hecho inducida por yodo, su incidencia, factores de riesgo, evolución natural y resultados del tratamiento. Métodos: Una búsqueda sistemática utilizando The Cochrane Library, Medline y PubMed Central permitió la combinación de datos de 3633 pacientes con autonomía tiroidea, 1340 pacientes con TMNG, para llenar los vacíos en el conocimiento, con respecto a la expresión clínica de la EG inducida por yodo (131I-IGD ) en adultos.

Resultados:
El 131I-IGD se desarrolló en 0 a 5.3% de las personas con autonomía tiroidea (primer año) y en 5 a 5.4% de las que tenían TMNG, 3 a 6 meses después del tratamiento. Los pacientes con adenoma tóxico se vieron menos afectados. 131I-IGD fue más común en pacientes con signos de autoinmunidad directos o indirectos previos al tratamiento: anti-TPO positivo (p <0.05), hipoecogenicidad glandular, TRAb dentro del rango de referencia, captación difusa en gammagrafías con 99mTc-pertecnetato (p <0.05) hallazgos que pueden multiplicar por diez el riesgo. El 131I-IGD se manifestó 3 meses después del 131I, lo que justifica entre el 15.4 y el 29% de los casos de recaída. La tasa de remisión espontánea fue de 17 a 20% (6 meses) y la tasa de recaída después de un segundo tratamiento con 131I fue de 22 a 25%. El uso de una actividad de 131I administrada basada en la captación condujo a una mayor proporción de pacientes eutiroideos (78% en comparación con 25-50% con el enfoque basado en masas).

conclusiones:
La GD puede ser provocada por 131I. La incidencia de la enfermedad es baja. Se identificaron sistemáticamente varios factores de riesgo; algunos han demostrado aumentar significativamente el riesgo. El 131I-IGD parece más resistente al tratamiento que la GD independiente de yodo y las mejores tasas de resolución se lograron con actividades de yodo seleccionadas basadas en la captación.

organización: Hospital de Egas Moniz, Portugal

DOI: 10.1007 / s40618-018-0827-y